En la costa del Río de la Plata -tan ancho que muchos viajeros lo confunden con el mar-, Buenos Aires tiene un clima templado y muchos días de sol por año. El paisaje natural de la región, verde y húmedo, puede gozarse en los parques, en las afueras o en la gigantesca Reserva Ecológica que se encuentra a sólo cinco minutos del Centro de la ciudad.